Sobre el proyecto

Cuando imaginé cómo quería que fuese The Dreaming Bee, sabía que quería convertirlo en una experiencia que superara las fronteras de lo material. En un mundo en el que las prisas y las cosas parecen haberlo ocupado todo, mi sueño era ofrecer un producto de calidad, hecho con infinito mimo, que nos hiciera parar pero, sobre todo, que nos permitiera recibir y dar.

Crear tu locket es un ejercicio mental maravilloso. Te obliga a detenerte y reflexionar sobre todo aquello que te ha convertido en lo que hoy eres, todo lo que te ayuda a seguir, tus anhelos, tus miedos, tu fuerza y todo lo que está por venir. No es fácil contar tu historia en 25mm y, sin embargo, te aseguro que se puede.

Diseñar un packaging que estuviera a la altura de esta filosofía también fue un aspecto importantísimo para mí, de ahí la necesidad de que todos los materiales usados fueran sostenibles para poderle devolver a la naturaleza una parte de lo que le debemos e intentar cerrar así el ciclo de recibir y dar.

Ir dándole forma a The Dreaming Bee ha sido un viaje precioso hecho con el corazón pero lo más bonito de todo ha sido comprobar que ya no es mío. Es tuyo.

Paula

Sobre el proyecto

Cuando imaginé cómo quería que fuese The Dreaming Bee, sabía que quería convertirlo en una experiencia que superara las fronteras de lo material. En un mundo en el que las prisas y las cosas parecen haberlo ocupado todo, mi sueño era ofrecer un producto de calidad, hecho con infinito mimo, que nos hiciera parar pero, sobre todo, que nos permitiera recibir y dar.

Crear tu locket es un ejercicio mental maravilloso. Te obliga a detenerte y reflexionar sobre todo aquello que te ha convertido en lo que hoy eres, todo lo que te ayuda a seguir, tus anhelos, tus miedos, tu fuerza y todo lo que está por venir. No es fácil contar tu historia en 25mm y, sin embargo, te aseguro que se puede.

Diseñar un packaging que estuviera a la altura de esta filosofía también fue un aspecto importantísimo para mí, de ahí la necesidad de que todos los materiales usados fueran sostenibles para poderle devolver a la naturaleza una parte de lo que le debemos e intentar cerrar así el ciclo de recibir y dar.

Ir dándole forma a The Dreaming Bee ha sido un viaje precioso hecho con el corazón pero lo más bonito de todo ha sido comprobrar que ya no es mío. Es tuyo.

Paula​

Sobre el proyecto

Cuando imaginé cómo quería que fuese The Dreaming Bee, sabía que quería convertirlo en una experiencia que superara las fronteras de lo material. En un mundo en el que las prisas y las cosas parecen haberlo ocupado todo, mi sueño era ofrecer un producto de calidad, hecho con infinito mimo, que nos hiciera parar pero, sobre todo, que nos permitiera recibir y dar.

Crear tu locket es un ejercicio mental maravilloso. Te obliga a detenerte y reflexionar sobre todo aquello que te ha convertido en lo que hoy eres, todo lo que te ayuda a seguir, tus anhelos, tus miedos, tu fuerza y todo lo que está por venir. No es fácil contar tu historia en 25mm y, sin embargo, te aseguro que se puede.

Diseñar un packaging que estuviera a la altura de esta filosofía también fue un aspecto importantísimo para mí, de ahí la necesidad de que todos los materiales usados fueran sostenibles para poderle devolver a la naturaleza una parte de lo que le debemos e intentar cerrar así el ciclo de recibir y dar.

Ir dándole forma a The Dreaming Bee ha sido un viaje precioso hecho con el corazón pero lo más bonito de todo ha sido comprobrar que ya no es mío. Es tuyo.

Paula